TRELKE, el zapato de los golfistas argentinos.
Los zapatos son la prenda más importante en el atuendo del hombre.
Los zapatos siempre serán buenos si están hechos de la mejor piel y con una buena parte de trabajo artesanal.
Cada deporte precisa ropa especial para garantizar la máxima efectividad durante su práctica. Aunque durante la primera época del tenis, la esgrima, el críquet o el golf el calzado de trabajo era considerado suficiente, todas estas disciplinas no tardaron en experimentar un cambio.
El modelo básico del zapato de golf es el Blucher full-brogue. Teniendo en cuenta las circunstancias de este deporte - el golf se juega al aire libre y mayoritariamente sobre pasto húmedo, los zapateros confeccionaban la empella y las cañetas del zapato de golf con piel resistente e impermeable, preferentemente waterproof de tonalidades oscuras. La zona intermedia de la empella es de piel más suave, normalmente de color blanco.
En lo que refiere a la forma, la estructura, el corte y la confección, el zapato de golf se asemeja al Budapest blanco y negro, aunque presenta importantes diferencias. En general, un zapato de golf dispone de dos tipos de clavos que pueden intercambiarse fácilmente: unos para terrenos blandos y otros para terrenos más duros.
En la mayoría de los casos, los zapatos de golf se hacen a medida. El jugador de golf profesional cuenta con dos pares: uno para los entrenamientos y el otro, más sofisticado, para la competición.

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